TETRAEDRO: Símbolo de Fuego
El símbolo del fuego.
Tetraedro
El fuego purifica, transforma, disuelve, quema, alumbra, calienta, crea, pero también destruye. Es importante saber que trabajar con esta figura sagrada puede mostrarnos o sacar a la luz nuestras sombras, pero en contrapartida, también puede ayudarnos a manifestar nuestra Luz interior.

O dicho de otro modo, puede sacar a la superficie y manifestar en este plano heridas muy profundas del alma a las que no nos queremos enfrentar, o bien al contrario, también es capaz de curar y sanar en lo más hondo de nuestro ser. Y nos muestra el camino.
- Llama- kundalini, sexualidad, base
- Fuego- corazón, amor, centro
- Luz-espíritu, sabiduría e inteligencia
- Luz Universal- sol, logos, espíritu eterno (Dios)
Es el primero de los 5 sólidos platónicos, que, según Aristóteles y Platón, son las “piezas” con las que se construye la materia y los asociaron a los 4 elementos de la naturaleza y al 5º, el éter.
Simbología
Los triángulos en general, dinamizan, expanden y direccionan las fuerzas y las energías; tienen claramente la función de activar y guiar, ver con claridad y lucidez la situación que se está viviendo. Asociado directamente con la energía purificadora del Fuego Sagrado.
Del mismo modo que el fuego que nos acoge con su calor, el tetraedro también tiene un efecto protector dónde nos sentimos guiados y confiados.
En todo caso, el tetraedro se entiende que trabaja de manera muy estrecha sobre nuestro ADN y sobre el código celular y etérico de cuya de cualquier ser vivo en nuestro planeta.
El tetraedro consta de :
— 4 triángulos equiláteros
— 4 vórtices
— 6 aristas
Cuando se expande el tetraedro obtenemos igualmente triángulos; la forma puntiaguda de esta figura lo convierte en símbolo de la fuerza radiante del calor y el fuego. El triángulo es la primera forma armónica, cualquier figura geométrica (excepto el círculo) la contiene en su interior, tan sólo se debe trazar unas líneas desde su centro hacia todos de sus ángulos para que se manifiesten los triángulos. Todos los polígonos, figuras geométricas sagradas, paganas o profanas contienen en su interior la fuerza del triángulo.
El triángulo más sagrado de todos es el triángulo equilatero (60º-60º-60º). Simboliza lo Divino, la Divinidad, la proporción armónica de las cosas y seres, especialmente si está construido con la constante matemática Phi o Proporción Áurea.
Phi = = 1,618033…
En la naturaleza los tetraedros están representados en forma de espinas, pinchos, las montañas, la forma de ciertas plantas, etc.
El significado de sus números
El tetraedro está compuesto por triángulos, dónde el número 3 representa algo manifestado de forma divina, el ascenso, elevación y unión del fuego, la llama y la luz.Por ello repetimos tres veces cuando queremos que algo se manifieste. El tres es dueño de un elevado significado divino, realmente importante en numeras religiones, creencias, rituales…etc. Incluso en el arte, pues tres son los colores primarios a partir de los cuales todos los demás se manifiestan.
El número 4 nos indica que hay cuatro fuegos en el ser humano:
La Iluminación ocurre cuando el fuego de la base del kundalini, la llama creadora, asciende como una serpiente a través de los centros energéticos de nuestro cuerpo y se funde con la Luz Universal del logos.
El número 6 es el número del amor y la unión, incrementando nuestra energía y manifestando la capacidad creadora y fertilizadora.
Cualidades del tetraedro y del elemento fuego
El tetraedro, asociado a la imagen del triángulo, de la llama, de una antorcha, con forma de pirámide e incluso con forma de sol, o combinaciones de algunas de ellas se puede encontrar representado en varios colores, en función de la energía que queramos trabajar: rojo, naranja, amarillo, negro, violeta, azul, oro blanco…
El tetraedro también se asocia a lo caliente, a lo energético, a la energía expansiva, a la calidez. Asociado a la energía sexual, el kundalini y la capacidad creadora y manifestadora de la energía.
Tenemos que tener presente que la energía manifestadora del tetraedro y la purificadora de fuego, es capaz de sanar heridas muy profundas o herirnos en lo mas hondo; por ello, tenemos que tener en cuenta que a nivel emocional, tanto puede invadirnos una ingente cantidad de amor, compasión, perdón o alegría, como hacernos sentir la ira, la rabia y la agresividad. A nivel mental, lo mismo, puede llevarnos a unos ideales de paz y justicia como a otros de lucha e injusticia. Sin embargo en el plano espiritual, nos habla del perdón, de la iluminación, de la calma y la paz al disolvernos con Dios.
En esta vibración energética del tetraedro del fuego se sitúan los grandes maestros ascendidos María Magdalena, Jesucristo, San Germán, Quan Yin, y los arcángeles Uriel y Metatrón. Así que es buena idea, trabajar con ellos y sus Rayos Sagrados unidos a la energía del tetraedro para impulsarnos hacia el cumplimiento de nuestra misión de vida.
Cuando nuestro fuego está equilibrado, somos seres creativos e inspiradores, conscientes y valientes. Nos sentimos capaces de llevar a delante las cosas y resolverlas satisfactoriamente, haciéndonos sentir satisfechos y reforzar nuestro amor propio. Somos cordiales, confiados y constantes y no nos quedamos en las palabras, pasamos a la acción. Cuando nos vamos a los extremos de estas cualidades, tenemos nuestro fuego desequilibrado, o bien exceso o bien carencia de fuego. Lo ideal es meditar con el tetraedro y observar. Pensar que, si nos mantenemos en esta vibración, TODO, y digo TODO, se manifiesta.
¿Qué puedo trabajar en mí con el tetraedro?
Libera vínculos energéticos, karma, antiguos traumas tanto de vida presente como de vidas pasadas, es decir, puede disolver todos los vínculos y bloqueos energéticos. Nos aporta fuerza y voluntad para ser capaces de convertir nuestras ideas en realidad y sentirnos seguros en nuestro caminar en la vida, o consecución de nuestros sueños o proyectos.
Nos ayuda a activar nuestro cuerpo luminoso y mantener su vibración equilibrada, nos aumenta la energía y la capacidad creadora y creativa, a la vez que aumenta la paciencia y la dedicación durante el proceso. Nos hace “estar presentes” en cada situación para poder absorber el conocimiento que se nos brinda.
Si necesitamos estar más activos y decididos, valientes y atentos, sentirnos liberados y menos cansados, trabajar con la energía de fuego del tetraedro nos aportará todas estas sensaciones, emociones y cambios a nivel energético.
Pero esencialmente, el fuego siempre ha servido para iniciarnos en el mundo espiritual, desde generaciones, es por ello que es ideal para soltar y disolver antiguas pautas y rutinas. Cuando queremos un cambio profundo en nuestro ser, primero debemos vaciarnos y purificarnos, y para esto, el fuego, es Maestro.
Práctica sencilla con el tetraedro
Colócate en una posición cómoda, ponte música que con el sonido I si lo deseas, pues el sonido I, incrementa la vibración el tetraedro. Realiza varias respiraciones profundas y cuando estés en “tu lugar” visualiza un tetraedro de fuego frente a ti. Lo tomas con la mano, lo acaricias y observa como te sientes. Sientes que esa figura forma parte de ti, de tu cuerpo.
Visualiza seguidamente que ese tetraedro va creciendo hasta hacerse de tu tamaño y ves como un lateral se convierte en un puerta. Abre la puerta y entra. Fluye con lo que se visualice dentro, ¿qué te dice el tetraedro?.
NOTA: asegúrate que te sientes preparado para realizar la práctica y asumir la información que te sea compartida.
Autor: MaroSanArteterapia
Geometría Sagrada, las formas cósmicas de los cinco elementos y su aplicación a la vida práctica. (Jeannette Ruland-Gudrum Ferenz, Ed. Obelisco,)
Geometría Sagrada, descifrando el código (Stephen Skinner, Ed. Gaia)

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