Cómo pinto mis mandalas

 Quizás pienses que pintar un mandala es algo sencillo, y en parte lo es. Pero yo tengo una visión muy personal del proceso y agradezco la oportunidad de poder contarlo y sobre todo ponerlo a disposición de las personas que quieran adentrarse en este maravilloso mundo.

Cómo he explicado en anteriores publicaciones los mandalas son un mundo mágico que nos conectan con nuestro interior de una forma sublime y delicada. 

Cuando estamos inmersos en el proceso nos adentremos aún más en nuestros sentimientos más profundos, incluso en aquellos que reprimimos, y los hacen salir al exterior mediante formas y colores a través de la meditación activa que nos lleva a ver las diferentes situaciones en las que nos encontramos desde un punto de vista diferente, sino bien, darles una solución en la cual no habíamos pensado.

Podemos crear nuestro propio mandala, o bien pintarlo simplemente. Pero ambas cosas son diferentes.

Cuando pintamos un mandala ya realizado e impreso en una hoja o cualquier otro formato, entramos en un proceso de meditación activa que poco a poco nos lleva a un estado de calma y relajación que, posiblemente para muchos, sea sorprendente. Pero es una realidad.

No por ello son menos efectivos. Nos trasladan a nuestro mundo interior, a jugar con los colores como si fuéramos niños. Si nos tomamos un tiempo a pensar que colores queremos utilizar, estamos mejorando nuestra capacidad de tomar nuestras propias decisiones  y nos ayudan a equilibrar los hemisferios de nuestro cerebro y poco a poco ganamos maestría motora en nuestras manos, pues mejoramos los trazos. 

Por otro lado, la creación de nuestro propio mandala y después pintarlo, es un proceso más largo y, al principio puede ser costoso o frustrante, pero no os preocupéis, es absolutamente normal. Se dice que "la práctica, hace al maestro".

Llegados a este punto, tenemos que tener claro que este proceso es mucho más profundo, mucha más enriquecedor y reflejará mejor que ninguno nuestro sentir más profundo, e incluso, nos ayudaran a vernos con otros ojos y a entender ciertos bloqueos y situaciones que no logramos resolver. 

Todo es un proceso de aprendizaje. Aquí no importa si sabes dibujar o no, porque poco a poco, con la práctica entenderás su funcionamiento.

Para mi, y muchos otros, los mandalas van asociados a la Geometría Sagrada. Por que en sí mismos, son pura geometría, aún cuando pintamos símbolos o figuras en su interior, lo que le rodea siempre será una figura geométrica basada en la matemática: el círculo, el cuadrado, el triángulo...etc.

"Teniendo en cuenta la geometría, la vida se inicia como un óvulo o esfera, pasa a convertirse en un tetraedro, después en una estrella tetraédrica y posteriormente en un cubo, a continuación en una nueva esfera y termina en un corpúsculo tubular.

                                                            La flor de la vida. Autor: MaroSan


Desde el punto de vista de la metafísica, el símbolo que mejor representa este conocimiento es el Cubo de Metatrón, el cual incluye en su interior cuatro de los cinco sólidos platónicos, ó sólidos perfectos según los llamaba Pitágoras. En Egipto, estas formas eran sagradas, y le añadían además la esfera, y consideraban que trascendían de los cinco elementos fundamentales: tierra, fuego, aire, agua y éter.



Cubo de Metatrón



Pero vamos al grano, ¿Cómo creo y pinto mi propio mandala?

Una premisa fundamental para mi, es respetar el proceso.

Si estas acostumbrado a meditar, o incluso canalizas, puedes ver la imagen del mandala que mejor se adapta a ti en ese momento. Pero si no, crea ambiente y déjate sentir, date el permiso de fluir, de ser tu misma/o.

1. Tómate un tiempo para ti, un espacio de tiempo en el que sabes que nadie va a molestarte (obviamente, el móvil apagado o modo avión). Te aconsejo que dispongas de una tarde, una mañana o una noche. Tu eliges.

2. Crea ambiente. Incienso, velas, minerales.... . Rodéate de todo aquello que te haga sentir bien, que te relajen y que hagan entrar en sintonía con tu propio ser.

3. Materiales. Por supuesto, antes de comenzar elige que materiales deseas utilizar. 

Si es tu primera vez, te aconsejo:

1. Una cartulina blanca o papel de gramaje mínimo 250gr.

2. Lápices o rotuladores de colores,

3. Lápiz Nº2 y goma de borrar (si es maleable mejor, pues no genera residuos)

4. Una regla 

5. Un transportador de ángulos

6. Un compás. 

Son materiales básicos para la realización de un mandala, sobre todo para principiantes. Con el tiempo, algunas de ellas te sobrarán o incluso comenzarás a introducir otras nuevas, incluso materiales diferentes e inusuales. 

¡Creatividad pura que nace de tu Niño Interior!

4. Conéctate a tu corazón.

En otros post podrás ver algunas meditaciones con el Niño Interior para despertar la creatividad, o bien puedes elegir aquella que más te guste o vibre contigo. Simplemente medita a tu manera, si sabes canalizar, canaliza, pero sobre todo, tu respiración y tu intención que nazcan desde el corazón, desde el centro de tu pecho y déjate fluir....

En el momento que consideras que están en pleno proceso de conexión pregúntate, o mejor, pregúntale a tu Ser Interior, a tus Guías espirituales, a los Ángeles, o a la propia Fuente que te muestren de manera clara el dibujo del mandala que mejor se adapte a ti en ese momento, que te muestren los colores, que te muestren los símbolos, las imágenes, las formas, cualquiera cosa que deba contener o como debe ser.... y confía. 

El mensaje puede llegarte de mil y una maneras diferentes, incluso olores que recuerden a una flor, o el canto de un pájaro, o simplemente una hermosa luz que irradia colores maravillosos con formas concretas.... no controles, sólo siente. Siente con tu corazón.

Intenta disfrutar de la imagen, reteniendo las formas, los colores e incluso la imagen que te muestran. Presta atención a las emociones. Por qué eso es lo que debe contener tu mandala.

5. Haz un boceto rápido. De esta manera no perderás detalle y como está tan reciente y vibras a un nivel elevado todo será más concreto.

6. CREA TU MANDALA.


En este punto tomaremos la hoja en blanco y la dividiremos en dos mitades, una horizontal y otra vertical, ayudándonos de la regla, tal que así:

Paso 1. Dividir 


A continuación, cogemos el transportador de ángulos y marcamos tantas secciones como gustemos. Un consejo: si es la primera vez, no marques muchas, pues aumente la complejidad del mandala. Tal que así:


                                    Paso 2. Marcar secciones con transportador de ángulos


El siguiente paso, es realizar los círculos con el compás. Ten presente que en el centro puede haber una imagen, o no, y en función de ello creas el círculo central y tantos círculos como desees. Recuerda que el número de círculos determina la estructura del dibujo. De este modo:


Paso 3. El compás.


Por último, deja volar tu creatividad, plasma en el papel las formas y colores que has recibido en meditación, y si no has recibido nada, simplemente déjate llevar, suelta tu mano, sin miedo, sin juicios, sin crítica, nada de eso vale aquí, en este proceso, olvídalo. Es para ti y sólo para ti.

Paso 4. Crea tu mandala


En este punto, suele ocurrir que no sabemos cómo empezar, tranquilo. 

Sigue tu instinto, y recuerda que todo es geometría, que lo que es arriba es abajo, al igual que a izquierda y derecha. Es decir, empieza por elementos simples, como hojas o círculos, y sigue los puntos de referencia que has marcado y ves repitiéndolos uno a uno hasta completar el círculo. Cuando este listo, vuelve a empezar el siguiente.... y continua el proceso hasta llegar al final.

Muchos os preguntaréis: "¿Cómo hago los dibujos, qué dibujos hago? ; en meditación sólo venían a mi mente pájaros de colores hermosos... pero yo no sé dibujar pájaros"..... y yo te te digo, " no importa, busca en internet o en libros aquellos pájaros que se asemejen a tu imagen de referencia... y simplemente cálcalo. Y si se te da más o menos bien dibujar, intenta copiarlo". 


Tip de ayuda : no intentes hacer detalles al principio. Déjalos para el final. Una vez tengas la idea hecha y a lo mejor pintada, entonces con otros tonos más oscuros o de otros colores, o con el negro, empieza a realizar los pequeños detalles. Es la mejor parte de todas, pues llegados a este punto, el canal de la creatividad está tan abierto que te sorprenderás de ti misma/o.


       ¡¡¡ÁNIMO!!!

Aquí debajo te dejo algunos enlaces que he considerado interesantes. Pinterest es una herramienta fabulosa para aprender y compartir con los demás.

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