BENEFICIOS DE DIBUJAR Y PINTAR MANDALAS

 Desde el punto de vista de la medicina, cada hemisferio cerebral cumple distintas funciones, y el trabajo con mandalas permite la integración del mismo. Se ha comprobado que la forma circular y radial del mandala, también denominado esquema centrado, permite dar una imagen general y concreta de una situación, ya que se dirige a ambos hemisferios cerebrales a la vez: por medio del hemisferio derecho recibe la información globalmente, mientras que por el izquierdo analiza punto por punto.

Cuando se pinta o se dibuja un mandala se activa el hemisferio cerebral derecho y se despierta la creatividad, mientras que al interpretarlo se utiliza el hemisferio izquierdo.

Las investigaciones en el área de neuropedagogía han comprobado que el dibujo centrado genera un bienestar real y permite una libertad que favorece el desarrollo integral de las personas

Cuando en los talleres de Arteterapia utilizamos la meditación para centrarnos en el proceso e identificación de las emociones, lo que hacemos es ejercitar los procesos mentales como la concentración y el autoconocimiento.



       La pintura, creación y observación de Mandalas se practican como actividades terapéuticas. Actúan directamente sobre nuestros aspectos físicos, emocionales, energéticos y espirituales.

    En el aspecto FÍSICO,  nos ayuda como una potente herramienta antiestrés favoreciendo el bienestar y la relajación.

    En el aspecto EMOCIONAL, funcionan accediendo a nuestro inconsciente, trayendo recuerdos que se van preparando y están listos para ser reconocidos, curados e integrados en nuestra realidad.

    Desde el punto de vista ENERGÉTICO Y ESPIRITUAL, funcionan como un talismán protector donde la vida o energía que vive dentro de ese círculo que contiene nuestro SerI Interior, nos recuerda nuestra esencia, nuestro poder personal. Esto aumenta la vibración de nuestra energía y, en consecuencia, trabaja directamente en nuestra alma y aura.

Cuatro de los beneficios más importantes de los Mandalas, aquellos que más nos transforman son los siguientes:

Reducción del estrés y la ansiedad

    En la actualidad, vivimos en una constante agitación y velocidad, que acaba provocando la liberación de altas dosis de hormonas del estrés en nuestro organismo de manera constante. Estas hormonas se llaman cortisol y adrenalina, que provocan agitación y especialmente, ansiedad.

    Sin embargo, los investigadores del Centro David para la Mente y el Cerebro de la Universidad de California han descubierto que trabajar con Mandalas, ya sea al crearlos o simplemente contemplarlos, tiene la capacidad de reducir significativamente los niveles de estas hormonas en nuestro organismo y aumentar el nivel de endorfinas (hormonas del bienestar).

Algunos estudios indican que ayuda a regular la presión arterial, precisamente porque estimula estas hormonas -endorfinas-, ya que ellas ayudan a controlar tanto la ansiedad como el sueño, y si estamos tranquilos, nuestra presión arterial disminuye.

Al disminuir el estrés y la ansiedad, surgen la paciencia y la paz mental y espiritual. Estamos sintiendo que nuestra "presencia", nuestro personal "aquí y ahora", aumenta a cada momento y nos ayuda a seguir adelante con más plenitud.

Organización interna

    Los Mandalas nos ayudan a organizar nuestra mente y pensamiento.

    A través de ellos podemos mantener el orden mental por más tiempo. Nuestros pensamientos se organizan más fácilmente y nuestra mente funciona de manera más uniforme cuando estamos presentes en el momento de creación del Mandala.

    A menudo perdemos la tranquilidad y con Mandalas podemos reestructurarla. Actúan de doble forma:

1. Nos muestra lo que antes no pudimos observas

2. Restaurando lo perdido en medio de la confusión mental.

    Cuando no somos conscientes de nosotros mismos, es decir, tener conciencia de nuestra presencia, terminamos desconectándonos de las cosas importantes, de los pensamientos saludables. Es decir, muchas veces nuestra actitud no corresponde con lo que queremos transmitir.

    Sin embargo, cuando nos iniciamos con los Mandalas, bien individualmente o bien a través de talleres, podemos aprender a volver a nuestro eje, a nuestro centro, a nuestro equilibrio, aportando así más claridad a nuestros pensamientos y, por ende, a las actitudes y decisiones que debemos tomar.

    De una manera increíble, esto facilita enormemente la manera que tenemos de afrontar nuestros problemas y los desafíos de la vida, porque al tener claridad mental nos hace ver el origen, la raíz, de dichas situaciones.

    Además, nos pone en contacto con nuestra intuición con mayor facilidad para que podamos tener mayor claridad de visión en cuanto al camino a seguir y encontrar nuestro propósito de vida.

Concentración y enfoque

    La concentración es dirigir nuestro enfoque a un sólo punto, es decir, focalizar nuestra intención en un punto en concreto, en una situación o una emoción, llevando nuestra Presencia y Entrega a lo que estamos desarrollando. Es decir, nos hace "presentes en el aquí y ahora".

    Expresarse a través del Arte, es una herramienta importante en el desarrollo de la memoria y concentración, ya que nos hace lidiar con varias habilidades a la vez, ya que mejoraremos las habilidades motoras, creativas y visuales, sin perder nuestro foco de atención.

    El dibujo y contemplación de un Mandala, nos ayuda en la organización mental, moviendo toda la fluidez dentro de nosotros y colocándonos en equilibrio a través de la meditación activa. Pues realmente, lo que hacemos al crear un mandala, estamos meditando de manera activa. Al trabajar con un círculo, reducimos nuestro campo visual a ese centro y, con ello nuestra concentración y enfoque es mayor.  Consecuencia: equillibrio y organización de ideas.

Desarrollo de la confianza en uno mismo

    La confianza en uno mismo es sentirse cómodo en su propia piel. Aceptarnos tal cual somos y amarnos todos los días incondicionalmente. Tomar nuestras propias decisiones sin importar lo que la gente diga, entendiendo que nuestra misión es seguir nuestro camino libre de la carga de agradar y complacer a los demás.

    A medida que vamos desarrollando nuestro mandalas, y más nos adentramos en sus misterios, más fácilmente identificamos lo que realmente tiene sentido para nosotros, lo que somos y lo que queremos. Todo esto nace, al desbloquear y conectar con nuestra intuición, nuestro sexto chakra. La intuición en los Mandalas surge a través de la Creatividad, que a su vez surge de la actividad de creación del Mandala. Cuando realizamos esto, cada vez que confiamos más en nosotros mismos y en las decisiones que tomamos, porque es a través del Potencial Creativo cuando entendemos que somos capaces de resolver los problemas y emociones que vivimos y sentimos, ya que tenemos un enorme poder de Transformación.

    Cuando creamos Mandalas, poco a poco, vemos nuestra poco evolución y mejora reflejado en ellos, y con ello aparece nuestra propia satisfacción propia como forma de ser, y la necesidad de satisfacer las expectativas de los demás desaparecen... Y todo, desde la voluntad genuina y limpia que nos lleva a seguir nuestro propio camino.

    Como resultado, no sólo nos sentimos más libres, también entendemos que otras personas viven sus propios procesos y tienen su propio tiempo para entenderlos. "Todo a su tiempo, todo es perfecto".

Entonces, NOS LIBERAMOS A NOSOTROS MISMOS Y TAMBIÉN A LOS DEMÁS

    Existen más beneficios que nos aporta la creación de Mandalas, entre ellos:

1. Se canaliza la meditación de una manera activa, y no aquella que se vuelve tediosa al punto de quedarse dormido.

2. Se desarrollan diversas habilidades como la atención, la constancia y la paciencia.

3. Se recupera la calma.

4. Mejora el autocontrol y dominio de sí mismo.

5. Despertarás tu sexto sentido e intuición.

6. Se desarrollan procesos mentales como el análisis, la síntesis, la expresión plástica, coordinación y creatividad.

7. Disminuye los niveles de estrés y las tensiones derivadas de las preocupaciones cotidianas.

8. Es una actividad con la que te divertirás y podrás pasar el tiempo contribuyendo a tu salud mental, emocional y espiritual. Desarrollando la creatividad y mejorando enormemente nuestro estado de ánimo.

9. Ayudan en los ejercicios de Plena Conciencia y aportan más Presencia a nuestras vidas.

10. Desarrolla la pinza fina, coordinación, trazo, concentración y diferenciación de figuras.

11. Para los adultos mayores, ésta es una buena manera de mantenerse mentalmente activo.


    Mientras estamos creando, pintando o contemplando un Mandala, cuanto más nos abrimos a su Poder Intrínseco, somos más conscientes de lo que cada uno tiene para mostrarnos. Y esto es muy poderoso, ya que os brinda un gran momento de profundidad, comprensión y armonía interior. Con ellos evolucionamos y nos desarrollamos, a veces de una manera perceptible, a veces sin ni siquiera darnos cuenta, pera la transformación siempre está sucediendo.

TODOS ESTOS BENEFICIOS SE CONVIERTEN EN EL DESPERTAR DEL NIÑO INTERIOR 

El Amor, mejor con color.

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