Un regalo: Meditación para jugar con el niño interior y despertar la creatividad
MEDITACIÓN DE CONEXION CON NUESTRO NIÑO INTERIOR PARA DESPERTAR LA CREATIVIDAD
Recuerda realizarlo en un espacio relajado.
Nos colocamos en una posición cómoda, sentados o tumbados. Procurar mantener la espalda recta.
Nos centramos en la respiración, nos concentramos en cómo el aire entra y sale de nuestros pulmones, como se integra en nuestro flujo sanguíneo y recorre nuestro cuerpo.
Respiramos profundamente varias veces
Empezamos a visualizar un lugar dónde nos encontremos en paz y serenidad absolutas, un lugar donde el amor todo lo impregna. Nos sentimos relajados, seguros, tranquilos, a salvo.
Poco a poco, en la lejanía vemos como alguien se va acercando, Es un pequeño niño o niña de 5 años más o menos y que corre hacia nosotros con una expresión de alegría que nos inunda y emociona nuestro corazón. Y nos abraza.
Y nos reconocemos en él o ella.
Lo miramos, le acariciamos la cara, el pelo, el cuerpo, cogemos sus pequeñas manos y las besamos. Todas las caricias son suaves y llenas de amor. Al mismo tiempo le decimos palabras hermosas: eres amado, eres querido, eres respetado, eres cuidado, eres protegido, eres feliz, eres seguro, eres libre,…. Incluso le pedimos perdón si así lo sentimos. Perdón por todas aquellas veces que no hemos jugado con él.
Pidámosle que nos lleve a jugar. Juguemos con él, dejémonos fluir, PERMÍTETE JUGAR COMO NUNCA. Que nos muestre los juegos olvidados que nos hacían sentir vivos. Que libere nuestra creatividad y fuerza creadora para poder sanar y transformar aquello que necesitamos.
Aquí es importante, CONFIAR. Pues debemos dejar FLUIR LIBREMENTE todo aquello que nos quiera mostrar, pues puede manifestarse de multitud de formas, y que sólo nosotros podremos entender y comprender. Dejemos que nos guíe el corazón de nuestro niño interior.
Una vez realizado, nos abrazamos a nuestro niño interior, a la altura del pecho uniendo los corazones. Y de esta unión nace una bella luz blanca y rosada que nos inunda de luz y nos hace sentir un amor incondicional, una paz y una armonía muy hermosas.
Confiamos.
Damos las gracias a nuestro niño interior, le mostramos gratitud infinita y nos despedimos.
Vuelvo mi presencia a mi respiración y poco a poco, vamos volviendo y abriendo los ojos.
Podemos usar la música que nos relaje, encender velas, utilizar minerales y piedras, incluso una meditación guiada si nos ayuda a conectar mejor. ¡Todo es perfecto si lo haces desde tu sentir divino!
¡CREATIVIDAD EN MOVIMIENTO!
El Amor, mejor con color.



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